Esta semana, descubrí un artículo de Julietta Lionetti sobre la voz de marca, que os recomiendo leer porque es muy interesante, como todo lo que escribe esta mujer. Pero… la pregunta que me plantearon en twitter cuando lo compartí, fue «¿Cómo hacer para llevar dos blogs y que cada uno tenga su voz de marca sin morir en el intento?» 

La verdad es que es difícil. Siempre recomiendo que, al principio (por lo menos durante un año, hasta que tu blog de escritor sea rentable), no te metas en ningún otro proyecto ¿Por qué? Precisamente por eso, porque cada blog requiere una voz propia y mucho trabajo detrás para que salga para delante. Y es una locura estar metido en dos —ya no te digo en tres— proyectos a la vez. Y además, sacar tiempo para escribir. Que me lo digan a mí. Alguna vez tengo que escribir un post en el blog sobre productividad y gestión del tiempo. Si os interesa, por supuesto ;D


Lo que está claro es que Ana Bolox lo consigue. Su marca personal es lo que ha hecho que ocupe no uno sino dos puestos del TOP TEN de blogs para escritores.

  • Ana Bolox: su página personal como escritora, centrada en el género de novela policiaca. 
  • Ateneo literario: talleres y cursos de narrativa literaria. 

Ambas páginas están en wordpress, con dominio y hosting propios. La página personal recibe una enorme cantidad de enlaces de blogs de peso dentro de su temática, cosa que favorece a la de Ateneo Literario, que es más reciente.

Creo que la gran debilidad de ambas páginas es el diseño, pero es algo que sé que Ana Bolox sabe y que sé que está en ello. Por ejemplo, las redes sociales deberían ir colocadas más arriba, para que fueran más visibles. En la página de Ateneo, incluso, no están visibles en la landing page.

Sin embargo, la página «Sobre mí» de Ateneo Literario es lo que debe ser una página «Sobre mí» de una escuela literaria. Cuando yo llego a la página de una escuela, quiero saber quién es la cabeza visible detrás del proyecto y qué me puede aportar a mí el hacer un curso con esta escuela.

Las dos páginas gestionan su lista de correo particular. Ya sabes, si me lees, que el email marketing es importante para aumentar tu visibilidad online. De hecho, deberías suscribirte para poder leer más sobre email marketing en en ebook gratuito que está en la biblioteca de MOLPE. ¿A qué esperas?

En resumen, creo que la enseñanza mayor que podemos obtener de estos dos blogs es la gestión de la marca personal en diferentes proyectos. El primer elemento de diferenciación de un autor es su público objetivo. Está claro que el público de Ana Bolox no es el mismo que el de Ateneo Literario, pero Ana ha sido inteligente al encargarse de aquel taller al que podían dirigirse los lectores de Ana Bolox: el taller de novela policíaca, y rodearse de gente que ya tiene voz en otros públicos objetivos para el resto.

La marca personal es una silla de cuatro patas

La primera es esta, ser experto en algo muy concreto. Cuando montas un blog de escritor, no puedes dedicarte a cuatro géneros diferentes. Porque los lectores de Fantasía juvenil, no son los de comedia romántica. Tienes que focalizar en un género y, luego, una solución que le he visto a Enrique Laso (y también a JK Rowling) es: escribes en otro género con otro nombre. Me temo que también tendrás que hacer lo mismo con ese nombre si quieres vender, eso sí. Así que decide en qué género quieres potenciarte primero.

La segunda pata de la marca personal es el valor. Lo digo muchas veces. Cuanto más valor aportes a tu lector, mejor te irán las cosas. Escribe lo que les gusta a los demás, no lo que te gusta a ti. Aporta y, con el tiempo, los demás te aportarán a ti.

La tercera pata es la confianza. Debes creer en ti mismo. Ana ha capeado a viento y marea con mil escollos, pero siempre que ve una debilidad se apunta a un curso para solucionarla. Es la mujer con más cursos a sus espaldas de la blogosfera, cursos que no tarda en poner en práctica en mejoras de su proyecto personal o de Ateneo lliterario.

Y, por último, la voz. Aquello con lo que empezábamos este post. Lo que identifica la socarronería de Jaume Vincent o los chistes malos de Gabriella Campbell (sí, son peores que los de mi padre, pero me encantan) o la practicidad y claridad de Mariana Eguaras.

Esa voz que somos nosotros y que nos ayuda a diferenciarnos del resto de los escritores de nuestro género. Porque aquel que se diferencia, vende. Tenlo por seguro.