
En este episodio, hablo de cómo aplicar el autocuidado si eres escritora emprendedora. Estrategias reales, sin culpa, para mantener tu energía alta y no perderte en la productividad tóxica.
Enlaces mencionados en el podcast
- Plataforma de cursos de MOLPE
- Episodio 278: productividad tóxica
- Programa de ejercicios de Boticaria García
- Productividad para escritores
- Lista de Spotify
Resumen del episodio
Ser emprendedora creativa —y más aún si además escribes— es como tener una startup emocional, intelectual y logística en marcha las 24 horas del día. Luchas por tus ideas, creas contenido, vendes, gestionas redes, y en medio de todo eso… ¿quién te cuida a ti?
En este episodio en solitario (y muy personal) hablo sobre autocuidado para escritores emprendedores desde una perspectiva realista y humana. Porque no necesitamos otra lista de «hábitos milagrosos» que nos haga sentir culpables. Necesitamos herramientas que encajen con nuestra vida, y nos ayuden a sostener nuestro proyecto sin perdernos por el camino.
Una revisión honesta de cómo la productividad se nos puede ir de las manos, y por qué es tan importante integrar el descanso, el silencio, el movimiento y el placer como parte del trabajo creativo. No después. Ahora.
Cuento cómo pasé de la trampa de la hiperproductividad a entender que a veces lo más productivo es pasar un día entero leyendo, sin hacer la cama ni abrir el portátil. Porque si tú no te cuidas, el negocio no se sostiene.
También hablo de los tres pilares básicos del autocuidado físico: alimentación, movimiento y sueño. Nada revolucionario, pero sí profundamente necesario cuando eres tu principal herramienta de trabajo.
Comparto cómo he hecho espacio para el silencio mental dejando las pantallas fuera de mi rutina nocturna y recuperando el placer de leer en papel. Y cómo esa simple decisión ha generado más ideas que cualquier curso sobre creatividad exprés.
Y sí, también toco el tema de la formación. Porque, como escritores emprendedores, tenemos la tentación de apuntarnos a todo lo que brilla. Pero la clave está en elegir lo que nos sirve, aplicarlo, y soltar el resto. Como Marie Kondo con los jerseys pero con los cursos online.
El autocuidado para los escritores emprendedores no es un lujo ni un capricho de fin de semana. Es una necesidad básica. Y más aún cuando trabajas con tus ideas, tu voz, tus emociones.
Este episodio es una invitación a pausar, observarte y hacer ajustes. A construir un proyecto que te represente, sin agotarte en el intento. Y sobre todo, a recordar que tú eres más importante que tu feed, tu web o tu lista de tareas.
Porque si tú estás bien, todo lo que crees será más potente. Más auténtico. Más tuyo.

