6 consejos para mejorar tu productividad como escritor

Si me sigues desde hace tiempo, sabes que no me apasionan demasiado las firmas en plan «venta fría». Una de las razones es la cantidad de gilipolleces que puedes escuchar cuando estás como autora en una librería intentando que gente que no te conoce de nada se lleve tu libro, que tampoco conocen de nada.

La última vez —antes de la pandemia— una señora cogió en sus manos un ejemplar de «La Sociedad de la Libélula» y me dijo que «ella también escribiría una novela como aquella si tuviera tiempo».

Ainsss. Qué bonita es la ignorancia. Como si mi vida fuera un claustro de cristal en el que estuviera todo el tiempo del mundo.

Nadie te da tiempo para escribir. El tiempo para escribir una novela tienes que crearlo tú mismo. Es más: el tiempo que tardas en escribir una novela no está pagado. Incluso aunque te ganes la vida con ello. Ganas como mucho diez céntimos por palabra y eso si te va bien.

Lo normal es que una escritora tenga familia (muchas veces, hijos pequeños), pareja, mascotas, un trabajo nutricional que la deja exhausta antes de que llegue a casa a lidiar con el resto de cosas… O sea, una escritora normal no suele tener tiempo para escribir.

Si eres una escritora que vive de sus libros y no eres prolífica, además, te mueres de hambre si no sacas ese tiempo para escribir.

Pero… ¿cómo aumentar tu productividad como escritor?

Cuando escribas, escribe.

Vale, parece una perogrullada, pero es que muchas veces los escritores, cuando se sientan a escribir, lo que hacen es mirar las musarañas y esperar a que las musas los inspiren. Y, como esto no ocurre, se meten en instagram, se sacan una foto y ponen #buscandoinspiración (que por otro lado no les sirve como hashtag para posicionarse).

Y así mes tras mes.

Sientate, cállate y escribe. Eso significa que debes priorizar escribir a estar en redes, a ir al dentista (sí, escribir es de esas cosas que la gente no prioriza antes que el dentista) o limpiar el baño.

En tu lista de prioridades vitales, escribir —si quieres ser escritor— tiene que estar de las primeras, después de respirar, dormir y comer.

Para que las cosas no importantes para tu carrera profesional de escritor no te sepulten, lo ideal es que tu vida tenga una regularidad. Quiero decir que reserves un tiempo para cada cosa: un tiempo para escribir y un tiempo para lavar los platos. Y que seas muy, muy cumplidor con tu tiempo de escritura (mucho más que con el de los platos).

Apaga el teléfono, cierra la puerta, elimina las notificaciones… Cuida celosamente de ese tiempo porque ese es tu trabajo, el que quieres tener.

Lo ideal es que ese tiempo sea por la mañana, cuando la mente está más fresca. Si tienes que madrugar para conseguir esa horita, madruga, ya te acostarás más pronto por la noche.

Motívate con cosas agradables para ti

Si te sientas regularmente a escribir temprano y te motivas con un café con leche o un té, vas desarrollando un hábito que se refuerza con la práctica y que hace que tu mente se acostumbre y colabore contigo en vez de sabotearte con lo rica que está la cama a esa hora.

Si unes el escribir a algo que te reconforta (como esa bebida caliente), estableces un ritual que pone tu cerebro en «modo escritura» y verás cómo esa hora es mucho más productiva que cualquiera que saques al final de la jornada (cuando estés completamente exhausta).

Pon el foco en la escritura

Ponte una alarma en el móvil para que te avise cuando queden cinco minutos para que termine esa hora de escritura. Y olvídate del mundo real para meterte a saco en tu mundo imaginario.

No estar pendiente de que tienes que irte hace que tu capacidad de concentración mejore. Es un método muy simple pero muy eficaz.

Deja todo preparado la noche antes

Crea un entorno de escritura que respalde tu productividad. La noche antes, deja la ropa para tu trabajo nutricional preparada, el desayuno solo pendiente de calentar, la mesa recogida con el material que vas a usar preparado, el bolso que te llevas para después previsto… Será mucho más fácil que aproveches el poco tiempo que tienes en escribir.

Crea un minigrupo mastermind de productividad para escribir

Dar cuenta de tu progreso mejorará tu motivación, te mantendrá enfocado y te ayudará a evitar distracciones. Puedes dar cuenta de ello en redes, en un grupo mastermind o en tu página web (como hace Brandon Sanderson). Solo el hecho de apuntar la progresión diaria hace que te motives a escribir.

En el libro de «Productividad para escritores» te hablo de los grupos de productividad y cómo organizarlos. Eso te permite además discutir puntos conflictivos de tu novela cuando te atascas y obtener un feedback importante.

También puedes usar la aplicación Focusmate (si te manejas en inglés).

La leve presión social de informar a alguien de tus progresos es suficiente en muchas ocasiones para disparar tu productividad.

Ponlo en práctica

Sé que estos consejos son muy escasos, pero espero que ponerlos en práctica te permita mejorar un poco tu productividad como escritor. Si quieres profundizar en el tema, tienes el libro y un podcast exclusivo para los mecenas del escritor emprendedor (que se publica el último viernes de cada mes).

Porque yo puedo decirte misa, que como no hagas…

Tienes una novela pero no sabes cómo promocionarla

Ser escritor es más complicado de lo que parecía y ante ti se abre un mundo desconocido en el que la palabra «marketing» te pone los pelos de punta y en el que te sientes muy perdido.

¿QUÉ CAMINO RECORRER PARA LLEGAR A VIVIR DE LO QUE ESCRIBES?

 

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