Odio Facebook. Sí, esa es la realidad. La red de Mark Zuckerberg me toca las narices tanto como la cotilla de mi vecina de enfrente. Porque es así, Facebook es la cotilla del barrio ese en el que teníamos nuestra librería. Pero, claro, ¿qué hay más eficaz para correr la voz de algo que decírselo a la cotilla del barrio?

En el post anterior (10 errores que los escritores cometemos en redes sociales), en los comentarios, el escritor Víctor Blanco comentaba que, para él, era mejor tener un perfil personal-profesional que una página de Facebook. Hoy escribo este post para demostrarle que está equivocado. Y como él, muchos compañeros a los que veo cometer ese error.


Está claro que Facebook, con sus 19 millones de usuarios solo en España, es una red social que hay que tener en cuenta, nos guste o no. Facebook es –detrás de Google– la página con más tráfico del mundo. Pero también es verdad que, a pesar de lo popular que es, Facebook es una red social pensada para hacer rico a su creador. Y para conseguir esto, existe el Edge Rank.

¿Qué es el Edge Rank?

El Edge Rank es una fórmula matemática que el señorito Mark se sacó de la manga para mostrar tan solo una parte de las interacciones que tenemos en Facebook. Esa fórmula tiene en cuenta 3 factores:

  • Qué tipo de publicación es la que compartimos(foto, enlace, vídeo…)
  • Cuántas interacciones recibe (que, ahora, además se complican con los nuevos iconos) y de quién las recibe
  • La antigüedad de la publicación.

Eso quiere decir que Facebook está configurado para mostrarte solamente las actualizaciones de aquellos amigos con los que más interactúas. Tanto en el perfil personal como en la página.

¿Por qué debo elegir una página en vez de un perfil personal?

 

Voy a darte 13 motivos por los que debes elegir una página de autor en vez de un perfil personal (¿Lo oyes, Víctor? ¡Nada más y nada menos que trece!)

 

Tengo estadísticas: Os he repetido una y mil veces que es importante saber cuáles son los resultados de lo que publicamos para poder ir corrigiendo nuestro rumbo. Pero es que, además, las estadísticas de la página de Facebook nos dicen a qué hora del día se conectan nuestros seguidores. Si el máximo número de seguidores se conecta a las 5 de la tarde y yo publico a las 9 de la mañana, no me leerá ni el Tato. Que es lo que pasa en un perfil personal porque no tengo estadísticas que me lo chiven.
Tengo un número de amigos ilimitado: en un perfil personal, el número de amigos está limitado a 5000. Resulta que tu libro es la bomba y vendes un montón. Que es, por ejemplo, lo que le pasó a Francisco de Paula (Blue Jeans). ¿Sabes cuántos amigos tiene Blue Jeans en su página? Más de 47000. ¿Por qué tienes que limitar la cantidad de seguidores que tienes?

Te diriges a tu público objetivo: También os estoy diciendo, desde el principio –porque soy así de plasta, qué se le va a hacer–, que es importantísimo saber cuál es tu público objetivo. Imagina que has decidido no tener página de autor, sino perfil personal. ¿Le dirías que no a tu jefe si te pide ser tu amigo? ¿O a tu prima? ¿O a tu vecino? Ahora resulta que ninguno de los tres lee Fantasía Grimdark (que es lo que escribe Víctor). Por la misma razón, no debes invitar a aquellos amigos a los que no le guste la Fantasía Grimdark a tu página de Facebook. 

Las páginas de Facebook son indexadas en Google: lo que significa que su contenido también lo es. Eso te da una visibilidad que no te otorga el perfil personal. Éste solo se indexa como perfil y para acceder a él tienes que entrar en Facebook. Sin embargo, para poder ver una página no hace falta pertenecer a la red social.

Puedes ser etiquetado por cualquiera: En un perfil personal, solo tus amigos pueden etiquetarte. En una página, cualquiera puede etiquetarte (por ejemplo, en la foto del libro tuyo que se está leyendo, lo cual dirigirá a sus amigos directamente a tu página). Esto aumenta tu capacidad para incrementar tus seguidores.

Tener un perfil en vez de una página da imagen de poca profesionalidad: De la misma manera que tener un blog sin dominio, el no tener página de autor en Facebook te hace aparecer como un aficionado. El típico que piensa que tiene que estar en Facebook, pero que no sabe sacarle jugo a la red social.

Las páginas de Facebook permiten segmentar: Sí, el amigo Mark Zuckerberg permite promocionar tanto dentro del perfil como dentro de la página un anuncio. Peeeeero…resulta que solo permite segmentar dentro de la página. ¿Qué es la segmentación? Pongamos mi caso como ejemplo: «Leyendas de la Tierra Límite» es una novela de Fantasía juvenil romántica. Si hago un anuncio de una oferta del libro, ¿qué crees que tendrá más éxito? ¿Dirigirlo a todo el mundo o dirigirlo a mujeres de 25-35 años, lectoras, que les gusta la Fantasía y la romántica?La página te permite hacer esto último. El perfil, no.

Las páginas te permiten organizar concursos: Y los concursos aumentan los seguidores. Es así de sencillo. Un concurso en un perfil personal no tiene sentido. Queda sepultado por el montón de publicaciones de todos tus amigos. En cambio, en una página puedes ponerla en un tab (pestaña) debajo de tu foto de portada. O fijarlo en la parte superior.

Una página te permite tener varios administradores: Y no tienes que estarle dando tu correo y contraseña a nadie, como ocurre en el perfil. Pongamos que haces una página de un blog que no llevas solo tú (Por ejemplo, Víctor lleva con otro compañero el blog Ronins Literarios) En una página puedes decidir qué cosas puede hacer y no hacer el otro administrador dentro de la página.

Puedes poner un servicio de localización: Vale, para un escritor igual esto no sirve para mucho. Pero…¿sirve para una librería, una escuela literaria, un distribuidor? Si tienes un sitio físico en el que trabajas, esto es útil para darte a conocer.

Puedes ir configurando tu nicho: La página de Facebook te deja que le des «Me gusta» a otras páginas. No seas tonto. Dale un «me gusta» a páginas similares a las tuyas, con intereses similares. Así puedes compartir lo que publiquen.
¿Compartir lo que publiquen? Yo solo quiero hablar de mí y de mis libros. Ay, sí, querido escritor, ya lo sé. Pero…¿hay algo más aburrido que un escritor hablando todo el rato de sí mismo? Atrae a tus lectores con contenido de tu mismo nicho, pero de otros.
Los interesados en tu página no necesitan tu autorización para unirse: así, no tienen que estar esperando a que tú veas que te han solicitado amistad (como ocurre en el perfil personal) para ver tus contenidos, para comentar en ellos, o, lo que es más importante, para compartirlos.
Y lo que es mucho, mucho más importante que nada:
USANDO UN PERFIL PERSONAL PARA TU LABOR PROFESIONAL ESTÁS INCUMPLIENDO LAS CONDICIONES DE FACEBOOK, con lo cual, Facebook puede cancelarte la cuenta sin previo aviso y perderás todos tus contactos en un abrir y cerrar de ojos. Hace muy poco, le pasó al escritor Esteban Navarro. Sin embargo, las páginas están diseñadas para eso, con lo cual nunca tendrás ese problema.
Ya veo a Víctor como agacha la cabeza. ¿Lo habré convencido? El problema viene ahora.
Facebook no deja que participes en los grupos con tu página (a no ser que el grupo sea tuyo). Así que debes usar tu perfil personal para interactuar en los grupos. Sí, cuando digo que odio Facebook es por algo.
Por cierto, ¿podríais hacerlo en mi página de Facebook
 
¿Quién hace esto? Nadie, ¿verdad? Por eso Mark Zuckerberg es más rico que Creso.

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