marca personal escritor

Hay una frase del genial Oscar Wilde que siempre me ha hecho gracia —»Sé tú mismo, los demás puestos están ocupados»—, que viene como anillo al dedo para contestar la pregunta que me sirve hoy de titular. Ya te he contado en otras ocasiones la importancia que tiene la marca personal del escritor.

La marca personal no significa que debamos convertirnos en marcas publicitarias, sino que debemos destacar todo aquello que nos distingue del resto, lo relevante y lo especial que hay en nosotros para compartirlo con nuestros lectores.

Detrás de un blog y de un perfil de redes sociales, hay una marca personal. Una persona. Con todo aquello que al lector le gusta y en lo que confía. Un escritor con marca personal potente va a ser capaz de crecer, innovar, ser creativo, pero sobre todo, va a ser VISIBLE.


Cuando Laura Gallego saca un libro, sus fans —entre los que me encuentro— no miran de qué va el libro. Es un libro de Laura Gallego y punto. Tiene una marca personal fuerte y sus seguidores saben qué pueden esperar de ella. Habrá libros que les gusten más y otros que les gusten menos, pero seguirán comprando todo lo que publique.


Imagina ahora que Laura Gallego hubiera hecho un blog de Finis Mundi, su primera obra publicada. Su público solo querría saber cosas de los personajes y el mundo de Finis Mundi porque es el tema del blog. Su interés no es Laura Gallego. Su interés es ese libro. Pero…¿qué pasa cuando quieres publicar una novela con otro contexto? ¿Abres un segundo blog? ¿Y otro perfil de Facebook, de Twitter, de Instagram?


Hacerlo es diluir tu marca personal en miles de pequeños fragmentos y perder la oportunidad de conseguir lectores fieles. Nunca sigo perfiles de libros en redes y raramente, blogs que tratan de un libro. Lo que interesa es lo que hay detrás: el autor que escribió ese libro y otro y otro. Los temas que a ese autor le interesan es muy probable que le interesen a sus lectores.


Otra cosa son los perfiles en redes de personajes de tu libro. Puedes abrirlos como estrategia de marketing antes de que el libro salga y durante un tiempo después, pero esos perfiles son «crónica de una muerte anunciada», son como bots (esos perfiles vacíos que algunas editoriales compran para promocionar sus libros, cosa que nunca funciona).

¿Por qué? Porque a lo que debe aspirar un escritor no es a tener miles de seguidores en redes o en un canal de youtube sino a tener superfans: lectores que confíen tanto en tu marca personal —en ti, en lo que eres y en lo que destacas— como para comprar todo aquello que sacas, disfrutarlo y, además, compartirlo.En esta estrategia también tropiezan las editoriales. Sin darse cuenta de que lo que deben hacer es ayudar al escritor a potenciar su marca personal, porque eso les favorece a la larga a ellos. ¿O no es verdad que Laura Gallego vende?

En otras palabras, las personas podemos ser marcas, pero difícilmente las marcas son personas. Un libro o un personaje no eres tú. Un libro o un personaje puede tener superfans, pero solo de ese libro o ese personaje. ¿Sabes quién escribió Supermán? ¿Y qué otros cómics escribió? El personaje es el que tiene la marca personal fuerte. Y a ti te interesa que compren, no solo este libro, sino el siguiente y el otro y el otro. ¿O no quieres vivir de lo que escribes?