Ventajas y desventajas del pseudónimo

 

Mi amiga Ana Bolox realmente no se llama así. Aunque ya se ha acostumbrado a responder por el nombre de Ana, su nombre es mucho más bonito (Anas las hay a patadas, que me lo digan a mí). Víctor Conde no fue bautizado con ese nombre, es su pseudónimo como escritor. Lo mismo que Rolly Haatch, de cuyo nombre real —confieso con vergüenza porque llevo tratándola más de dos años— me enteré ayer. Víctor Sellés firma sus libros en inglés como Terry Graves (por cierto, que si os gusta la fantasía juvenil acaba de sacar libro con portada maravillosa). Elegir un pseudónimo para tu carrera como escritor tiene ventajas y desventajas.

Ventajas del pseudónimo

La libertad del anonimato

Escribir bajo el amparo de un pseudónimo da una gran libertad. Una escritora de literatura contemporánea que conozco se gana la vida en realidad como escritora de romántica adulta, pero lo hace bajo un pseudónimo porque de esa manera no contamina la marca personal «seria y respetable» que ha construido como escritora de una literatura que es considerada más «literaria» por los eruditos. Dejando aparte el debate de qué es buena y mala literatura que siempre me ha tocado un poco los ovarios, usar un pseudónimo en este caso le da una libertad que no tiene como escritora de contemporánea, la facilidad para explorar otros géneros sin que esto afecte a su reputación de «escritora seria» pero que no vende nada.

Anne Perry cambió su nombre —Juliet Hulme— por una razón muy evidente: había sido juzgada por el asesinato de la madre de su mejor amiga (como cuenta la película de Peter Jackson Criaturas celestiales). Escribir sobre crímenes habiendo cumplido condena por uno no es del todo bueno para tu reputación como escritora, así que durante muchos años nadie supo quién estaba tras su pseudónimo. Luego, cuando se descubrió, la única vergüenza era todo lo que estaba ganando con sus libros.

Diferenciar géneros y disfrazar géneros

Esa fue la razón por la que J. K. Rowling eligió el nombre de Robert Galbraith para sus libros de novela negra. Para no confundir a sus lectores de fantasía juvenil y dejar claro que era otro tipo de novelas. Nora Roberts, para sus novelas policiacas, escribe como J. D. Robb, para distinguirlas de sus novelas románticas. Lo que pasa es que puede salirte el tiro por la culata. El diferenciar géneros era el motivo principal por el que Víctor Conde decidió elegir pseudónimo, pero el problema fue que a la hora de ponerse a publicar en otro género, como ya tenía marca personal como Víctor Conde, las editoriales no lo querían con su nombre real.

Otra motivación es que exista un predominio de escritores varones o mujeres en el género. Un escritor varón puede tomar el pseudónimo de una mujer para escribir romántica o una mujer el de un varón para el resto de los géneros (sí, queridos, las mujeres estamos en desventaja).

La escritura a cuatro manos

Hay personas que escriben todas sus novelas a cuatro manos y que eligen un pseudónimo para presentarlas, como si fuera un único autor. Es el caso de Elizabeth Urian, pseudónimo que engloba a las hermanas Isabel y Nuria que escriben romántica adulta.

Diferenciarse de otros escritores

Si te llamas Ana González como es mi caso, o añades el segundo apellido o buscas un pseudónimo para distinguirte de la inmensidad de personas que se llaman igual que tú. Hay una pobre periodista llamada igual que yo —nombre y dos apellidos— a la que le estoy amargando la marca personal.

Desventajas del pseudónimo

Desventajas legales y fiscales

Si has elegido el pseudónimo para guardar el anonimato, que sepas que no puedes guardarlo a nivel legal ni fiscal. El RGPD exige que figure en tu web el nombre —el real— de la persona que gestiona la página. ¿Soluciones? Constituir una empresa, con lo que lo que figura es el nombre de la empresa.

Lo mismo ocurre a nivel fiscal. Las liquidaciones, los contratos, etc vienen a tu nombre real, al igual que las facturas. A tu editor/a no vas a poder esconderle ningún secreto.

Incapacidad para usar tu marca personal

Pongamos que yo ahora decido escribir otro género que no sea fantasía juvenil o comedia romántica. Y que, para probar, lo hago bajo pseudónimo. O porque no quiero que se relacione con mi marca personal. Por ejemplo, si me dedico a escribir libros sobre sadomasoquismo seguro que no me interesa que se relacionen con mi fantasía juvenil. O si soy un autor de sesudos libros de economía y me apetece publicar una novela de ciencia ficción hard, tal vez no me interesa que la gente relacione ambas cosas.

Pero tampoco puedo tirar de mis seguidores en redes o de los suscriptores del blog para promocionar esos libros. Porque en ese momento se sabría quién soy. Ya es bastante difícil hacer el tema de promoción con un solo nombre, como para hacerlo con dos. Me canso solo de pensarlo.

Problemas con las redes sociales

A no ser que todo tu tema literario esté agrupado bajo un pseudónimo, si usas dos por distinguir géneros lo de las redes se multiplica: dos perfiles, uno para cada género porque son públicos objetivos distintos. Amazon te deja publicar bajo pseudónimo en tu mismo perfil, pero luego tus libros no se reflejan en tu página de autor. Si quieres que aparezcan ahí tendrás que reclamarlos.

Nada de offline

Si el pseudónimo es para ocultar tu personalidad, vas a perder toda la parte de firmas, presentaciones, etc. Que puede que para ti sea una ventaja, porque eres extremadamente tímido y lo pasas fatal. U odias las dedicatorias como me pasa a mí (que nunca sé qué escribir en ellas).

¿Cómo elegir de forma correcta un pseudónimo?

A efectos de marketing, hay varios temas a tener en cuenta:

Las iniciales:

Sí, lo de J.K.Rowling mola, lo mismo que lo de George R. R. Martin, pero cuando uno no es tan famoso las iniciales dan lugar a errores en las búsquedas de Goodreads y de redes sociales. Así que si vas a elegir ahora tu pseudónimo, no lo elijas con iniciales.

Búscalo en Google

Busca tu pseudónimo antes de empezar en Google y en redes y compra el dominio de ese nombre, en cuanto compruebes que nadie más lo usa. Aunque no vayas a llevar un blog ahora, puede que sí que lo hagas en el futuro. O puede que exista ya una persona con ese nombre que tenga una reputación en otro campo. Si el nombre es una marca registrada te puedes ver en problemas legales.

 

¿Qué te parece la idea de escribir con pseudónimo?

¿Te has encontrado con otros problemas?

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