
Conversación con Roger Domingo sobre coaching literario, bloqueos creativos y emprendimiento. Qué hace un coach literario, cuándo puede ayudarte y cómo acompañar tu proyecto de escritura con criterio.
Libros y enlaces mencionados en el episodio:
- Plataforma de cursos de MOLPE
- Sesión de estrategia
- Método Mapea
- El infinito en un junco, de Irene Vallejo
- Personaje secundario, de Enrique Murillo
- Entrevista a Enrique Murillo en Librújula
- Página web de Roger Domingo
Resumen del episodio
Durante mucho tiempo, la escritura se ha vendido como un acto casi místico: te sientas, esperas a que llegue la inspiración, escribes una obra maravillosa y, si no pasa… mala suerte. Algo habrás hecho mal tú. Pero no, chicos, así no funciona. Y ahí es donde empieza a tener sentido la figura del coach literario.
Un coach literario no es un editor, ni un corrector, ni alguien que te reescribe la novela por arte de magia. Tampoco es un gurú iluminado que promete convertirte en bestseller en tres sesiones de Zoom.
Roger Domingo, con quien hablo en el podcast, viene del mundo editorial, es director de varios sellos dentro del Grupo Planeta, ha leído muchísimos manuscritos y conoce de primera mano los errores más habituales de los autores… pero también sus inseguridades. Su enfoque del coaching literario no va de técnicas narrativas puras, sino de acompañar procesos creativos reales, con todo lo que eso implica: dudas, bloqueos, picos de entusiasmo, momentos de abandono y esa vocecita interna que te dice que quizá no eres tan bueno como pensabas.
Porque escribir no falla solo por falta de técnica. Falla por miedo. Por perfeccionismo. Por compararte constantemente. Por no saber qué quieres hacer con tu escritura ni para qué quieres escribir ese libro. Por intentar gustar a todo el mundo. Por no poner estructura ni coherencia.
El coaching literario puede ser especialmente útil en momentos clave: cuando estás atascada con una novela y no sabes si el problema es el texto o tú; cuando llevas años escribiendo sin terminar nada; cuando has terminado un manuscrito y no sabes qué hacer con él; o cuando decides que quieres tomarte la escritura en serio y te das cuenta de que nadie te ha enseñado a gestionar ese camino.
Ahora bien, conviene decirlo claro: un coach literario —o de marketing ya que esto me toca de cerca— no hace el trabajo por ti. No escribe por ti, no decide por ti y no te garantiza resultados externos. Lo que hace es ayudarte a pensar mejor, a entenderte mejor como autor y a sostener un proceso que, por definición, es largo y a veces muy solitario.
Y aquí es donde esto conecta directamente con el emprendimiento cultural. Porque escribir hoy no es solo crear historias, también es tomar decisiones. Decidir qué escribes, para quién, con qué objetivos y con qué ritmo. Igual que un coach literario puede ayudarte a ordenar tu proceso creativo, el acompañamiento estratégico es clave cuando entran en juego la publicación, el marketing y la construcción de un proyecto a largo plazo.
La figura del coach literario no sustituye a la formación ni al trabajo duro, pero sí puede marcar la diferencia entre escribir dando tumbos y escribir con conciencia. Entre abandonar a mitad de camino o aprender a atravesar el bloqueo sin dramatizarlo. Entre vivir la escritura como una fuente constante de frustración o como un proceso exigente, sí, pero también mucho más habitable.
De todo ello hablamos en este episodio.


Tengo dos libros ya publicados; uno de ellos el años pasado. Están ya en librerías y plataformas. Se han vendido, pero poco.
Quisiera promocionar el último publicado, que creo que tiene calidad y conseguir que tenga buenas ventas. Me interesa que haya ventas y no tengo interés en resultados económicos.
¿Tendría cabida mi objetivo en el método MOLPE u otro plan que pudiesen proponer?
Estoy abierto a propuestas.
Muchas gracias.
Saludos,
Lo mejor es que contrates una sesión de estrategia primero. Así iremos exactamente a cómo ayudarte en tu caso concreto.