Cuando yo era pequeño me encantaba el mes de junio. No solo porque era mi cumpleaños, también porque terminaba un año de clases y empezaba el largo verano. En junio mis padres empaquetaban las cosas y nos marchábamos a pasar estos meses a una casa de campo.

Por aquí a las casas de campo se las llama «maset» y el mío era poca cosa, cuatro paredes, una cocina y poco más. Sin embargo, tenía una higuera centenaria —tan grande que podías literalmente andar sobre sus ramas—, un enorme olivo y otros muchos árboles por los que solía trepar y de los que también me caí más de una vez.

El verano para mí significaba libertad.

El otro verano

Bueno, luego creces y las cosas van cambiando. Primero cambié mis árboles por la playa y los amigotes y, más tarde, también cambié eso por el trabajo.

Cuando creces las cosas cambian. Es ley de vida. De repente tus veranos se transforman en largas y calurosas jornadas de trabajo y te preguntas, cómo es posible que te hayan dado el cambiazo sin que te enteres. Es lo que tiene la vida, que se le da muy bien el trile.

Tu blog, tu trabajo

Tu blog es tu oficio —y no tiene por qué ser remunerado—. Has pasado el año trabajando, escribiendo publicando y midiendo. Quieras o no, resulta agotador. En muchos casos, además, supone un esfuerzo extra, es algo que suma a tu trabajo de Clark Kent.

Hay gente que no valora este trabajo solo porque, en muchos casos, no tiene nómina y no te da beneficios. Todavía queda mucho despistado que piensa que esto lo haces por hobbie —que no te digo que no sea tu caso, que puede serlo—, pero yo me refiero a otro tipo de blogs; los que pretenden vivir de ello. Yo hablo de emprendedores que quieren profesionalizar sus blogs.

Mantener un blog cuesta mucho: calendario, planificación, estrategia de publicaciones, difusión en redes, guestposting…

Como en cualquier trabajo, te mereces un descanso.

Tu blog en verano

Te guste o no el verano, tu cuerpo lleva un ritmo diferente. El calor nos aletarga, cuesta más concentrarse y sacar el trabajo adelante. Si tienes niños no puedes mantenerlos encerrados, seguro que querrán salir y disfrutar; ver la playa o simplemente salir a la calle a triscar por ahí.

Llegados a este punto deberías decidir qué quieres hacer con tu blog. ¿Vas a cerrar por vacaciones? ¿Vas a mantenerlos abierto? ¿Vas a seguir pero en piloto automático?

No cerrar el blog por vacaciones

Si es tu primer año con el blog, si tienes poca audiencia, mi consejo es que no cierres. Haz un esfuerzo y mantén abierto, sigue publicando y sigue midiendo. No lo dejes ahora ya que, si tu blog tiene poco tiempo, puedes perder todo lo que has logrado.

Tampoco te preocupes demasiado por tu audiencia, en verano notarás un bajón importante, pero es que, como te he dicho, el personal está a otras cosas. No te agobies.

Si piensas mantener el blog abierto y ya tienes cierta audiencia consistente, puedes bajar el ritmo de las publicaciones, por ejemplo, publicar cada dos semanas en lugar de cada semana o publicar un artículo a la semana en lugar de dos.

Puedes hacer un mash up de viejas entradas o puedes aprovechar para retomar y retocar todas esas primeras entradas de las que ahora te avergüenzas —todos tenemos de esas—.

Puedes hacer listas con tus mejores entradas por temas o por categorías, es una forma rápida y sencilla de sacar contenido sin tener que sudar la gota gorda delante del teclado.

Otra opción es hacer recopilatorios. Por ejemplo puedes hacer una lista con los mejores blogs para escritores, los de fantasía juvenil española, los 7 mejores libros para escritores… Lo que quieras. Las listas molan y son rápidas de hacer.

Cerrar tu blog

Si como yo —o como Ana— ya tienes una audiencia y tu blog tiene un tiempo, puedes aprovechar y cerrar por vacaciones. Yo por ejemplo, voy a cerrar Excentrya en julio y agosto —y mitad septiembre—.

En verano la cosa está muy parada, la gente se va de vacaciones y no están tan dispuesto a leer blogs. Muchos —yo lo voy a hacer— cierran el ordenador y se alejan durante un tiempo de las redes sociales y de todo este barullo. Si necesitas un descanso de todo esto, cierra por vacaciones.

Puedes aprovechar el parón veraniego para hacer algo de mantenimiento a tu blog. Siempre va bien aprovechar para un cambio de plantilla y toquetear todo lo que quieras, cambiar lo que no te gusta y dejarlo como nuevo de cara a la próxima temporada.

Aprovecha para organizar tu calendario editorial para los meses siguientes. Ahora tienes 9 meses de publicaciones con las que medir y ver qué funciona o no. Yo por ejemplo he visto este año que las publicaciones sobre redes sociales para escritores me funcionan muy bien; el año que viene tendré que replantearme crear ese tipo de contenido.

Y si estás cansado, cierra el chiringuito y vete a la playa. Olvídate de los blogs una temporada, descansa, pasa tiempo con los tuyos y diviértete, porque no va a ser todo trabajar.

Otras opciones para tu blog en verano

No todo es blanco o negro, ¿verdad? Pues con los blogs lo mismo. Puede que no quieras cerrar, pero tampoco tienes ganas de estar ahí delante, encargándote de todo el trabajo de tu blog. Bueno, existen algunas opciones más que puedes considerar.

Piloto automático

No es una mala opción dejar tu blog en piloto automático durante las vacaciones. Si has sido previsor, puedes dejar contenido programado para todo el verano y descansar.

Tendrás que estar pendiente, a veces WordPress tiene la manía de saltarse la programación y no publicar las entradas. Ojo a esto. También tendrás que estar pendiente de los comentarios y de las redes… Pero bueno.

Promociones

El verano también puede ser un buen momento para lanzar alguna promoción veraniega. Algún curso o formación gratuita que hayas estado creando.

¿Por qué en verano? Muy sencillo, mucha gente se toma el verano como el regreso a la casilla de salida. Afrontan el «nuevo año» como si empezara en septiembre y por eso buscan nuevas aventuras en su vida.

Aprovecha y promociona tus cursos en verano. Aunque no te lo creas no es mala fecha. Eso sí, deberían ser cursos cortos de una o dos semanas, algo ligero que no agote a tu audiencia. Como cualquiera de los cursos de la plataforma de MOLPE

Autores invitados

Otra forma de tener material para publicar durante el verano es buscar autores que publiquen por ti.

Seguro que conoces a muchos blogueros, pídeles material, organiza el calendario con tiempo y mantén el ritmo de publicación durante el verano sin tener que estar delante del ordenador.

Como puedes ver tienes muchas opciones diferentes. Puedes cerrar del todo, puedes no cerrar o puedes dejarlo a medias; descansando pero publicando a otro ritmo.

Hagas lo que hagas, no te olvides de medir los resultados. Mide lo que has hecho durante todo el año y mide los resultados que obtengas durante el verano; esto te puede ayudar a decidirte para el año que viene.

Si me permites un último consejo antes de marcharnos, no te dejes las redes sociales vacías. Programa tanto contenido como puedas para cubrir esos dos meses y dales algo de vidilla, ya que, aunque tú te vayas, muchos de tus seguidores no lo harán.

Ya has visto que en verano, las cosas cambian, sin embargo, la última decisión la tienes tú.

MOLPE estará cerrado durante Julio y Agosto. Nos veremos de nuevo las caras el 15 de Septiembre con muuuuchas novedades.

¿Qué piensas hacer tú este verano con tu blog? 

Escritor de terror. Copywriter.

Jaume Vicent

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