Cerrar blog en verano

 

Cuando yo era pequeña, me encantaba el mes de junio. No solo porque era mi cumpleaños, también porque terminaba un año de clases y empezaba el largo verano. Mis padres eran profesores —ahora ya están jubilados (como demuestra el blog de mi señora madre)—, por lo que durante julio y agosto íbamos a la playa todos los días y podíamos dedicar las tardes a jugar y a hacer trastadas varias.

El verano para mí significaba libertad.

El otro verano

Luego creces y las cosas van cambiando. Primero, cambiamos la playa con mis padres por la playa con los amigos. Recuerdo estar de noche en la playa bebiendo cerveza y coqueteando con el churri de turno. Después, empecé Medicina y cambié la playa por los libros. Terminé en seis años, pero esos seis años incluyeron siempre dejar algo para verano. Y luego, empecé a trabajar y el verano eran como mucho quince días y el resto, te freían a guardias.

Cuando creces las cosas cambian. Es ley de vida. De repente tus veranos se transforman en largas y calurosas jornadas de trabajo y te preguntas, cómo es posible que te hayan dado el cambiazo sin que te enteres. Es lo que tiene la vida.

Tu blog, tu trabajo

¿Y qué pasa ahora? Ahora trabajo para mí misma, soy autónoma. Y eso está muy bien por una parte, porque puedo tomarme días de vacaciones siempre que quiera, pero está mal por otra, porque si no trabajas, los ingresos disminuyen. No todos, porque sigo recibiendo ingresos pasivos, pero estos también disminuyen. Ya te he dicho otras veces que agosto es un mes nefasto para la venta de libros.

Para la mayoría de los escritores, su blog es un trabajo más ( no necesariamente remunerado). Has pasado el año trabajando, escribiendo publicando y midiendo. Quieras o no, resulta agotador. En muchos casos, además, supone un esfuerzo extra, es algo que suma a tu trabajo de Clark Kent.

Hay gente que no valora este trabajo solo porque, en muchos casos, no tiene nómina y no te da beneficios. Todavía queda mucho despistado que piensa que esto lo haces por hobby —que no te digo que no sea tu caso, que puede serlo—, pero yo me refiero a otro tipo de blogs; los que pretenden vivir de ello. Yo hablo de escritores emprendedores que quieren profesionalizar sus blogs.

Mantener un blog cuesta mucho: calendario, planificación, estrategia de publicaciones, difusión en redes, guestposting…

Como en cualquier trabajo, te mereces un descanso.

Tu blog en verano

Te guste o no, en verano tu cuerpo lleva un ritmo diferente. El calor nos aletarga, cuesta más concentrarse y sacar el trabajo adelante. Si tienes niños, no puedes mantenerlos encerrados. Seguro que querrán salir y disfrutar, ir a la playa o simplemente salir a la calle a pasear por ahí.

Llegados a este punto deberías decidir qué quieres hacer con tu blog ¿Vas a cerrar por vacaciones? ¿Vas a mantenerlos abierto? ¿Vas a seguir pero en piloto automático?

No cerrar el blog por vacaciones

Si es tu primer año con el blog, si tienes poca audiencia, mi consejo es que no cierres. Haz un esfuerzo y manténlo abierto, sigue publicando y sigue midiendo. No lo dejes ahora porque, si tu blog tiene poco tiempo, puedes perder todo lo que has logrado.

Tampoco te preocupes demasiado por tu audiencia, en verano notarás un bajón importante, pero es que, como te he dicho, el personal está a otras cosas. No te agobies. Pero es verdad que, como el ritmo de publicaciones general baja, tu blog llega a más personas porque hay menos competencia.

Si piensas mantener el blog abierto y ya tienes cierta audiencia consistente, puedes bajar el ritmo de las publicaciones, por ejemplo, publicar cada dos semanas en lugar de cada semana o publicar un artículo a la semana en lugar de dos.

Puedes hacer un reciclaje de viejas entradas o puedes aprovechar para retomar y retocar todas esas primeras entradas de las que ahora te avergüenzas (Todos tenemos de esas).

Puedes hacer listas con tus mejores entradas por temas o por categorías, es una forma rápida y sencilla de sacar contenido sin tener que sudar la gota gorda delante del teclado.

Otra opción es hacer recopilatorios. Por ejemplo puedes hacer una lista con los mejores blogs para escritores, los de fantasía juvenil española, los 7 mejores libros para escritores… Lo que quieras. Las listas molan y son rápidas de hacer.

Cerrar tu blog

Si como nosotros (Jaume, David y yo) ya tienes una audiencia y tu blog tiene un tiempo, puedes aprovechar y cerrar por vacaciones. Yo, por ejemplo, voy a cerrar MOLPE, El Fogón y el podcast en julio y en agosto .

En verano la cosa está muy parada, la gente se va de vacaciones y no están tan dispuesto a leer blogs. Muchos —yo lo voy a hacer— cierran el ordenador y se alejan durante un tiempo de las redes sociales y de todo este barullo. Si necesitas un descanso de todo esto, cierra por vacaciones.

Eso no quiere decir que no haga nada con mi blog: en verano, tengo programadas tareas de mantenimiento, cambiar cosas del Fogón, toquetear cosillas de SEO y actualizaciones que nunca tienes tiempo de hacer y, por supuesto, programar el último trimestre del año, que es cuando se venden más libros. Y además, quiero dedicar más tiempo a escribir.

Aprovecha para organizar tu calendario editorial para los meses siguientes. Ahora tienes 9 meses de publicaciones con las que medir y ver qué funciona o no. Yo, por ejemplo, este año he visto que funcionan bien los posts de autopublicación y los de redes. Así que intentaré escribir algún megapost sobre eso para final de año.

Y si estás cansado, cierra el chiringuito y vete a la playa. Olvídate de los blogs una temporada, descansa, pasa tiempo con los tuyos y diviértete, porque no va a ser todo trabajar.

Otras opciones para tu blog en verano

No todo es blanco o negro, ¿verdad? Pues con los blogs lo mismo. Puede que no quieras cerrar, pero tampoco tienes ganas de estar ahí delante, encargándote de todo el trabajo de tu blog. Existen algunas opciones más que puedes considerar.

Piloto automático

No es una mala opción dejar tu blog en piloto automático durante las vacaciones. Si has sido previsor, puedes dejar contenido programado para tus vacaciones y descansar. Yo suelo hacerlo en el canal de Youtube (que no cierro en verano porque en verano la gente consume muchos más vídeos), programo los vídeos para que se suban en mis vacaciones y las redes, para no tener que estar pendiente de ellas.

Promociones

El verano también puede ser un buen momento para lanzar alguna promoción veraniega. Algún curso o formación gratuita que hayas estado creando.

¿Por qué en verano? Muy sencillo, mucha gente se toma el verano como el regreso a la casilla de salida. Afrontan el «nuevo año» como si empezara en septiembre y por eso buscan nuevas aventuras en su vida. Aunque no te lo creas no es mala fecha. Eso sí, deberían ser cursos cortos de una o dos semanas, algo ligero que no agote a tu audiencia. Como cualquiera de los cursos de la plataforma de MOLPE

Autores invitados

Otra forma de tener material para publicar durante el verano es buscar autores que publiquen por ti. Hacer guestposts.

Seguro que conoces a muchos blogueros, pídeles material, organiza el calendario con tiempo y mantén el ritmo de publicación durante el verano sin tener que estar delante del ordenador.

Como puedes ver tienes muchas opciones diferentes. Puedes cerrar del todo, puedes no cerrar o puedes dejarlo a medias; descansando pero publicando a otro ritmo.

Hagas lo que hagas, no te olvides de medir los resultados. Mide lo que has hecho durante todo el año y mide los resultados que obtengas durante el verano; esto te puede ayudar a decidirte para el año que viene.

Si me permites un último consejo antes de marcharnos, no te dejes las redes sociales vacías. Programa tanto contenido como puedas para cubrir esos dos meses y dales algo de vidilla, ya que, aunque tú te vayas, muchos de tus seguidores no lo harán.

Ya has visto que en verano, las cosas cambian, sin embargo, la última decisión la tienes tú.

MOLPE estará cerrado durante Julio y Agosto. Nos veremos de nuevo las caras el 6 de Septiembre con muuuuchas novedades.

¿Qué piensas hacer tú este verano con tu blog? 

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