¿Cómo conseguir que las redes no engullan tu tiempo?

Este post fue escrito por primera vez en 2016. ¿Por qué lo reescribo ahora? Lo reescribo porque el problema es cada vez más acuciante y porque, de 2016 hasta ahora, he aprendido un montón de truquillos nuevos y también a ser mucho más práctica.

Nos guste o no, en los tiempos que corren, las redes sociales son necesarias para vender. Y un escritor que quiere tener lectores y que sus libros se compren necesita manejar las redes sociales. Ojo, no estoy haciendo distinciones entre autopublicados y publicados desde el punto de vista tradicional. Pero eso no significa caer en las arenas movedizas de las redes. Ni equivocar el concepto de «moverse en redes». Eso no significa perder tiempo en redes inútilmente.

Moverse en redes no es hacer spam en los grupos de Facebook

Imagina que llegas a una reunión de escritores en la que no conoces a nadie, te han dicho que se hablan temas de interés y que te puede venir bien formar parte y pides acceso. Te lo conceden y lo primero que haces es gritar en medio de la sala cuál es tu libro. Ridículo, ¿verdad? Pues diariamente tengo que borrar del grupo del escritor emprendedor dos publicaciones que hacen esto y enviarles a sus autores un mensaje pidiéndoles que respeten las normas. Ayer, una de ellas me contestó que, en ese caso, se iba del grupo porque no tenía tiempo de estar leyendo normas y pensando en qué día era el que tenía que publicar su contenido.

Con ello, ¿qué demuestra?

Que una de las bases para que las redes sociales te funcionen —que es la interacción— no iba con ella, con lo que es muy probable que nunca le funcionen. Si tú solo piensas en que los demás te hagan caso a ti, a lo que tú escribas, a lo que tú opinas, nunca conseguirás la atención de los demás. Los grupos de Facebook que funcionan lo hacen por el clima de interacción y es precisamente esa interacción la que te lleva a interesarte en las obras de tus compañeros y a ayudarles en la promoción cuando esas obras te gustan. Funciona de la misma manera en los grupos de lectores. Si tú te dedicas a colgar el enlace de tu libro nada más entrar, serás el típico pesado al que nadie hace caso.

Pero eso que me estás diciendo lleva tiempo…

Sí, claro, nadie dijo que esto fuera fácil, nadie dijo que esto fuera rápido. Pero hay una serie de máximas y de herramientas para ayudarte a economizar tu tiempo en redes de manera que sea el más rentable posible.

¿Cuáles son?

Ten claro cuál es tu público objetivo

¿Otra vez, Ana? Mira que eres pesadita… Pues sí, si no tienes claro cuál es el lector de tu blog no te molestes. No te servirá para nada. Ni estar en redes ni escribir el blog. Bueno, sí, te servirá como entretenimiento, pero me estabas diciendo que no tenías tiempo, ¿no? Si tienes claro quién es tu público objetivo tendrás claro en qué red social se mueve más a menudo.

Prioriza: solo una red social.

Si no tienes tiempo ni para respirar, elige SOLO una red social para trabajarla bien. Y pon el icono de esa red social en tu blog. La lista de redes sociales es infinita y cada vez salen más. Y ya sabes lo que dice el refranero español: «El que mucho abarca, poco aprieta». Así que prioriza y elige la red en la que más se mueve tu lector ideal. ¿No sabes cuál es? Un truco es observar en cuál red se mueven más los libros de tu temática. Y en cuál están más los autores de tu temática. Pero claro… para eso tienes que tener temática. Y público objetivo. Ejem.

Y no hay nada que me digan más los escritores que… «es que no quiero encasillarme». Y nadie te pide que lo hagas, o mejor dicho sí, te lo pido, pero al principio. Cuando tengas catálogo, podrás escribir lo que te salga de las narices y reorientar tus redes. Pero hay que empezar a picar piedra por algún lado.

Además, considera tus recursos. Entre ellos, el tiempo del que dispones. Puede que tu temática funcione muy bien en Twitter y en Instagram, pero la primera lleva infinitamente más tiempo para que sea rentable. Eso sí, cuando es rentable, lo es mucho más que la segunda. Valora. En las redes, hay que ser como Marie Kondo y quedarse solo con lo imprescindible.

¿Y qué hago con el resto de perfiles? Tener perfiles en redes sociales que no se usa da una imagen bastante pobre de ti. Si no vas a usar la red, ciérrala.

Planifica tus redes

Esta semana colgaba esta reflexión en mi perfil personal de Facebook.

Facebook personal

Y es que un escritor que pretenda llevar una carrera profesional tiene que tener objetivos. O al menos pensar: «Este año voy a terminar este borrador, planificaré esta novela y empezaré a documentarme». Algo tan simple como eso, pero de forma concreta: si escribo 250 palabras al día, al llegar al 31 de diciembre tendré 91250. Eso, señores míos, es una novela (o el borrador de una). A esas cosas me refiero: a sentarte a principios de año y marcarte ritmos para que las cosas salgan. A terminar proyectos para poder progresar en tu carrera.

Una vez te has marcado tus objetivos anuales, tus redes deben ir a la par. Me explico con un ejemplo: uno de mis objetivos anuales del 2018 era publicar «La Sociedad de la Libélula». ¿Cómo usar las redes para ir creando expectativa?

Con hilos en Twitter
Con un booktrailer en youtube
Con fotos en Instagram

De manera que cuando sale el libro, los lectores ya saben que sale. Y no has estado haciendo spam en grupos de Facebook.

Pero no puedes hablar solo de ti y de tu libro: un 70% de tu cuenta en cualquier red social debe estar orientada a la interacción con otros blogs/booktubers/autores/lectores de tu temática. Pero como el día tiene las horas que tiene, yo los agrupo en un lector de feeds. En el curso de herramientas de la plataforma de MOLPE (que ahora está de rebajas, corre), está un tutorial de cómo usar Feedly para ir siguiendo los blogs de tu temática.

Yo suelo dedicar a esto los ratos muertos del día (por ejemplo, cuando estoy esperando a que mis hijos salgan del cole) y lo hago a través de las aplicaciones del móvil. Compártelos en tu red social pero no todos a la vez: programa mediante Buffer u Hootsuite para que se distribuyan a lo largo del día. También es recomendable tener una herramienta de curación de contenidos, como Pocket, para guardar artículos que puedan servir de idea o de enlaces en posts futuros.

En resumen, 4 herramientas te salvan la vida desde tu móvil

• Un lector de feeds
• Las aplicaciones de tu red
• Un programador (Buffer o Hootsuite)
• Una app de curación de contenido: Pocket.

También puede ayudarte que determinados blogs (que sabes que siempre publican contenido de calidad) se autopubliquen en tu red mediante dlvr.it o que tus posts antiguos con contenido perenne se republiquen mediante Metricool o Blogsterapp. Siempre es más rentable cuando los cuelgas tú y les pones una entradilla al programarlos, pero el tiempo es el que es y estas herramientas pueden ahorrarte horas.

Elimina todas las notificaciones

Una de las cosas que más tiempo hace perder en redes es la llamada constante de la notificación pendiente. Quítalas todas. No te interrumpirán mientras estás trabajando. No te desconcentrarán llamándote como si fueran cantos de sirena. Si las redes te hacen perder tiempo a mansalva, establece un horario para consultarlas. Hay aplicaciones para limitar tu tiempo en redes (Quality time, en Android o Moment, para IOS, por ejemplo). Nunca estés más de 20 minutos en una red social, es tiempo más que suficiente para responder comentarios y echar un vistazo a tus listas (en el caso de Twitter). El tiempo destinado a escribir es sagrado, porque —no te estoy descubriendo la pólvora— lo primero es tu catálogo.

Sé selectivo

Admite o sigue solo a aquella gente que se ajuste a tu lector objetivo.

En Facebook, usa tu perfil personal como personal. Mi consejo es que solo admitas en el perfil personal a gente con la que hayas interactuado de una u otra manera y conozcas personalmente. Para el resto, está la página (y ahora, además, Facebook ya deja interactuar con tu página en los grupos, así que no tienes excusa).

En Twitter, organiza a la gente en listas por temas. De esa manera, podrás ver lo que te interesa en cada momento. Una herramienta que te ayuda a gestionar listas en Tweetdeck, pero no tiene app para móvil, con lo que puedes usar para ello Hootsuite o la propia aplicación de Twitter.

En instragram, mira las cuentas que sigues, si tienen hashtags de libros y si leen libros de tu temática o interesese que puedan ir acorde a ella.

Reutiliza tu contenido

¿Te vuelves loco buscando material para redes? Sobre todo, Twitter es un devorador de contenido. Como la vida de las publicaciones en redes sociales es cada vez más breve y tú sabes que en MOLPE somos fans de reutilizar el contenido, no seas memo: hazlo.
Por ejemplo: un post puede ser convertido en hilo en Twitter, usado como story para Instagram, reutilizado como vídeo para Youtube o Facebook Live… O reescrito como es este caso. Ahorras mucho tiempo.

Y si el post tiene contenido perenne, como te he dicho antes, añádelo a una autolista de Metricool para que se republique cada cierto tiempo (esto sobre todo, en Twitter que tiene un ritmo mucho más vertiginoso).

Venga, a escribir. Que tu tiempo en redes sociales ha terminado ;D.

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