Has escrito una novela. La tienes en borrador y has empezado a enviarla a editoriales. Empiezas a coleccionar cartas de rechazo. No entiendes por qué. Tu novela está corregida por un profesional (si no lo está, ya sabes por qué) y te parece que merece la pena publicarla. El problema es siempre el mismo. No tienes visibilidad online. Para una editorial, no eres un negocio. Y las editoriales son negocios, a mucha honra.

Y como no tienes visibilidad online, la editorial sabe que —como mucho— va a vender 200 ejemplares: los que compren tus familiares y amigos. Si es que llega a 200. No les compensas el esfuerzo.

Parece mentira que hoy en día haya escritores que pretendan vender libros sin aparecer en Google. Google es como el ojo de Sauron, que todo lo ve. Si no estás en Google, no existes. Lo mismo que si no te piratean los libros. Lo siento, eso significa —aunque joda que te pirateen— que no interesas. O que no vendes lo suficiente.

Cuanto mayor sea tu visibilidad online, mayores serán las posibilidades de que tu lector se tropiece contigo mientras busca cosas sobre tu género y , consecuentemente, mayores serán las probabilidades de que compre tus libros.

 

La visibilidad online es como un iceberg. Se forma lentamente y con la cabeza fría. Y tiene bajo la superficie mucho trabajo que no se ve desde arriba. Si no aprendes a manejar las corrientes cálidas del mar, es muy posible que tu iceberg se derrita a medio camino o que termine chocando contra un trasatlántico y desaparezca.

 

Internet está plagado de miles de blogs, de miles de trozos de hielo que navegan por sus aguas, miles de personas que se autodenominan escritores. En twitter, hay más escritores que setas. Por lo que si quieres que tu iceberg sobreviva, tienes que hacer las cosas bien.

Tienes que ser visible.

La fórmula es muy sencilla:

  • Aprender
  • Poner en práctica
  • Analizar
  • Ajustar lo anterior
  • Volver a poner en práctica.

 

¿Qué tengo que saber para ser visible y conseguir lectores? 

 Tienes que tener una marca personal 

Lo sé. Solo oír “marca” asociado a “escritor” hace que se te pongan los pelos de punta. Tú no eres un producto, lo que haces es arte ¿No? Ya, ya he oído eso otras veces, pero es que la marca personal —como dicen los más finos, el personal branding— no tiene nada que ver con ser un producto. La marca personal es la principal conexión con tus lectores, es tu reputación online. Lo que dicen de ti cuando no estás delante. Aquello que te distingue de los miles de escritores que cuelgan sus libros en Amazon o pueblan los estantes de las librerías. Esto de lo que hablaba Jaume en el post anterior.

 

Cuatro son las características de tu marca personal:

 

  • Experiencia: un experto es aquella persona que sabe de un tema específico. Parece una perogrullada, pero no lo es. Cuando tú empiezas a desarrollar tu plan de marketing online tienes que elegir en que género vas a centrarlo y, dentro de ese género, a ser posible, en qué subgénero. A medida que vas leyendo de ese género y vas escribiendo y relacionándote con personas de ese género, vas convirtiéndote en experto en el mismo.
  • Valor: una vez sepas en qué género vas a centrarte, piensa en qué puedes aportar tú que no se esté aportando ya a ese género. O mejor, subgénero.
  • Motivo: ¿Por qué haces esto? ¿Cuál es la motivación última que te lleva a querer escribir y vender tus libros?
  • Voz: Una vez sepas esas tres cosas anteriores: sobre qué género vas a escribir, qué es lo que piensas aportar a tus lectores y cuál es tu motivación, tendrás que decidir tu voz, cómo dirigirte a ellos.

Tienes que tener un blog

Vale, no voy a ser pesada porque ya te he hablado de las razones para hacerse un blog. No voy a ser plasta. Pero sí que hay una cosa que tienes que tener y es tu dominio propio. 

Tienes que aportar valor

Uno de los errores más comunes que veo cuando valoro por qué no funciona un blog de escritor es éste. A la gente no le importa lo que escribas al principio. Tus relatos se la traen al pairo, así de claro. Puede que escribas como los ángeles, pero a menos que les ayudes no te van a hacer ni caso. Luego, una vez tengas audiencia, puedes intercalar relatos con el resto de la temática del blog, siempre dentro de tu género. Pero, al principio, no.

 

Aunque esto, como todo, es valorable dependiendo de la persona. Si tus relatos conmueven o mueven pasiones o hacen reír, puede que la cosa marche. No hay mayor valor que conmover el corazón. Como dicen los gurús de marketing, tus artículos del blog tienen que ser PEAC (Prácticos, entretenidos, awe-inspiring (sobrecogedores, que conmuevan) y creíbles). Si produces contenido Psé (ese que cuando lo ves, dices. “Psé” y te vas a otro blog) nadie comprará tus libros. Ya lo sabes.

 

Tienes que saber de SEO (un poquito) 

 
 Sí, lo sé, es un asco pero hay que hacer SEO. Google es, con mucha diferencia, quien más visitas te traerá al blog. Más que Facebook, más que twitter. Si no haces SEO, te costará muchísimo tener un número de visitas suficiente para conseguir ventas de tus libros.

 

Tienes que tener nociones de copywriting. 

 
Ya te contamos por qué un escritor tenía que saber copywriting . Haz que tus contenidos seduzcan a tus lectores, que piensen en leer otro y otro y otro artículo más.

 

Tienes que dominar las redes sociales (y no dejar que ellas te dominen a ti)

 
Una vez que tengas un blog con algo de contenido, tienes que moverte en redes sociales. Y elegir muy bien en cuáles. Deben ser aquellas en las que se mueva tu público objetivo pero las más rentables, sin duda, son Facebook y Twitter.

 

Gabriella Campbell publicó en su blog una Guía de Facebook para escritores que no tiene desperdicio. El truquito del “Me gusta” me ha funcionado de forma espectacular, todo hay que decirlo.

 

Y en este blog, publicamos una guía fantástica de Twitter para los que empiezan en fase de huevo.

 

No caigas nunca en prácticas que puedan dañar tu imagen. Piensa siempre con la cabeza lo que vas a publicar.

 

Tienes que hacer networking. 

Si comentas en blogs de tu temática, estás dejando un enlace a tu blog. Es verdad que es un enlace no-follow (o sea, que Google no lo va a tener en cuenta), pero puede que la gente clique por curiosidad en tu perfil o que el autor del blog lo haga. Yo, gracias a los comentarios, he conocido gente muy maja, con las que he colaborado en muchas cosas.

 

Y guestposting. 

Sí, aquí todo acaba en -ing.  A veces, sobre todo al principio, merece más la pena publicar en otros blogs de tu temática que ya tengan una autoridad de dominio establecida que en el tuyo propio, que no lo conoce ni tu madre. Si entablas relación con personas de tu mismo género que tengan blogs, pídeles hacer un post como invitado.

 

Los posts de invitado triunfan siempre. ¿Por qué? Porque, al tener la presión de publicar en una página que no es la tuya, el autor invitado siempre se esmera en ofrecer un contenido épico.

 

Recupera posts antiguos.

 
Si apuestas dentro de tu blog por contenido que no caduque (contenido evergreen), puedes compartirlo al cabo de un tiempo en redes sociales. Una herramienta que permite hacer esto y además seleccionar la frecuencia de publicación y el horario es Blogster App.  Una herramienta que yo misma utilizo y que ha conseguido aumentar mucho el tráfico de mis dos blogs.

 

Email marketing. 

El email marketing es la herramienta de visibilidad online más rentable de todas. Y es por lo tanto una de las primeras cosas que debes implementar en tu blog.Tu blog debe depender lo mínimo posible de factores externos. La comunicación personal con cada suscriptor que propicia el email marketing crea una relación de confianza a largo plazo que es lo que construirá las bases de tu vida profesional como escritor.
 

Y saber analítica web para mejorar. 

Si estamos en Madrid y queremos llegar de Goya a Martínez Izquierdo, podemos aventurarnos a callejear o bien, abrir el Google Maps y seguir al puntito azul por el mapa. La analítica web es nuestro mapa dentro de la ciudad que es la blogosfera. Google Analytics y Search Console (el artista anteriormente llamado Webmaster Tools) son las herramientas básicas para guiarnos en nuestra estrategia de marketing. Saber qué estamos haciendo bien y qué mal, para poder rectificar la ruta y llegar a nuestro objetivo lo antes posible.

En otras palabras, para aumentar tu visibilidad online hace falta estrategia y sistemática. Y mucho curro. Pero te aseguro que funciona y que tu iceberg viajará calmoso dando cobijo a muchos pingüinos.

Ya te veo la cara…

 
no-quiero-marketing

Cuando yo empecé en esto, perdí muchísimas horas dando palos de ciego. Leyendo miles de blogs, viendo miles de vídeos de tutoriales. Iba —como dice Jaume— por la blogosfera como pollo sin cabeza.

Una de las cosas que tienes que hacer cuando empiezas en este mundo es buscar un mentor.

¿Por qué?

Porque te va a ahorrar años de tiempo. Porque vas a conseguir en seis meses lo que a otros les lleva años. Porque va a evitar que te equivoques donde seguro que vas a tropezar.

¿Quieres que te ayude?

 

 

Sí, oriéntame.

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